Causas estructurales e inflamatorias
Frecuentemente, la sangre en la orina se asocia a la presencia de cálculos renales que lesionan las vías urinarias al desplazarse. Sin embargo, cuando se acompaña de proteinuria, el cuadro puede sugerir un síndrome nefrítico o un síndrome nefrótico, indicando que los filtros del riñón están comprometidos. En otros casos, la hematuria es consecuencia de una pielonefritis severa o el resultado de una enfermedad poliquística renal, donde la ruptura de quistes libera sangre hacia el tracto urinario. También es vital descartar que el síntoma no sea provocado por una nefritis intersticial o un daño renal por medicamentos, situaciones que requieren la suspensión inmediata del agente causal.