De la inflamación aguda al compromiso sistémico
Ciertos antibióticos o analgésicos pueden desencadenar una nefritis intersticial, una inflamación que si no se detiene a tiempo, culmina en una insuficiencia renal aguda. Estos cuadros suelen debutar con alteraciones en el volumen urinario o la aparición de proteinuria y hematuria. En pacientes con condiciones previas como la enfermedad poliquística renal o una glomerulonefritis silente, el impacto de los fármacos es aún más agresivo, pudiendo precipitar un desequilibrio ácido-base conocido como acidosis metabólica, el cual pone en riesgo la estabilidad hemodinámica del paciente.